Cuando necesitas cerrar por completo el perímetro de una finca rústica, planificamos y ejecutamos el proyecto de principio a fin: postes, tensores, malla y puertas de acceso.
Un cercado perimetral se plantea como un proyecto completo: se estudia todo el contorno de la finca, se definen los puntos de acceso para personas y maquinaria, se resuelven los desniveles del terreno y se homogeneiza el material en todo el perímetro.
Cercar una finca rústica tiene particularidades que no existen en un terreno urbano: alturas máximas, distancias a caminos y linderos, y en algunos casos la exigencia de que el cerramiento sea permeable a la fauna silvestre. Revisamos estos aspectos contigo antes de dar presupuesto.
Los cuatro puntos que revisamos siempre antes de empezar.
Varía según el municipio y la calificación del suelo.
A caminos públicos, cauces y fincas colindantes.
En algunas zonas se exige permeabilidad para la fauna silvestre.
Agrícola, forestal, ganadero o mixto, condiciona el sistema recomendado.
Depende del municipio y de la calificación urbanística del suelo. En muchos casos no se requiere licencia si se respetan las alturas y distancias establecidas, pero conviene confirmarlo antes de empezar.
No siempre; algunos municipios exigen que el cerramiento permita el paso de la fauna silvestre, especialmente en suelo no urbanizable de especial protección.
Sí, es habitual empezar por las zonas más sensibles y ampliar el cercado en fases posteriores.
Visitamos el terreno y te damos un presupuesto personalizado, sin compromiso y sin coste de desplazamiento.
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